Ideario

Democracia directa

El IDEARIO de Democracia Directa, sintetiza y resume los fines, objetivos y principios del Partido, expresa una forma de interpretar y comprender el Perú en toda su potencialidad; y propone una VISION de futuro del país, a fin de fortalecer nuestro compromiso, patriótico y nacionalista, con nuestro el Perú.

Los peruanos reconocemos que, a pesar de las naturales diferencias, tenemos incontables puntos en común, de carácter histórico-social, cultural, económico, que son suficientes, para unificarnos en un gran movimiento transformador; que nos permite a todos caminar juntos y avanzar en construir la Nación Peruana.

El Perú, desde su época colonial fue un país de inmensas brechas sociales, donde la Monarquía española se ocupó-a través de sus virreyes- de saquear las riquezas del país y recoger los impuestos para el rey; pero nunca de las necesidades de las poblaciones indígenas y campesinas que vivían en la más espantosa pobreza. Los indios vivían en condiciones muy cercanas a la esclavitud de la raza negra.

Una esperanza de salvación y redención brotó con la guerra de la independencia, miles de esclavos e indios se pliegan entusiastas a la lucha por la independencia, conducida por los criollos y españoles descontentos con la corona española; sin embargo, transcurridos 200 años, aún la promesa de la emancipación es una “promesa incumplida” como lo reconoce Jorge Basadre y lo testimoniamos de los peruanos de hoy.

El Perú desde inicio del siglo XX, en que surgen los primeros partidos políticos progresistas, imbuidos de una profunda convicción ideológica, desatándose verdaderas guerras ideológicas entre “izquierdas y derechas”. Cada una de estas concepciones, se atribuía una acertada manera de “interpretar y comprender la realidad peruana” para transformarla; ambos partían de comparar al Perú con las realidades europeas, para deducir de allí, el camino para su transformación; surgen así las corrientes “moscovitas”, “pekinesas”, o “norteamericana”, como caminos a la transformación nacional.

La influencia de las potencias extranjeras, sobre todo EEUU, nos vende la idea de “el sueño americano”, donde es el individualismo el que predomina sobre lo colectivo y el éxito se mide por la acumulación económica del individuo.  A partir del 90, al instalarse en el poder una corriente abiertamente neoliberal (fujimorismo); nos insertan algunos contrabandos ideológicos (“El Estado no es buen empresario”; “los peruanos no sabemos administrar empresas”, los “gringos si saben”); es decir los peruanos somos ciudadanos de segunda categoría. El Estado debe tener un “rol subsidiario en economía”, porque el Estado es un estorbo; lo moderno y prudente, es dejar toda la economía del país en manos de los privados.  Siendo el Perú un país “extremadamente pobre”, la clave para que el país se desarrolle es promover la INVERSION PRIVADA, el Estado debe promoverla, dando todas las facilidades al inversor extranjero, incluso cediendo su soberanía y su derecho a disfrutar de las riquezas; esa fue la teoría del chorreo y del goteo.

Luego tratan de convencernos que el Perú “está así por culpa de la informalidad”; por tanto, lo más importante para llegar a ser un país del primer mundo -el mundo desarrollado de la OCDE-, es la “lucha a muerte contra la informalidad”, cuando lo único que pretenden, es acabar con ese mundo pujante y combativo del “emprendedurismo”, última resistencia de los peruanos, contra la voracidad de las corporaciones transnacionales y nacionales.

  1. ¿QUÉ ES EL PARTIDO DEMOCRACIA DIRECTA?

 

Democracia Directa es un Partido Político peruano, legalmente inscrito en el ROP –JNE de acuerdo a Ley y por tanto facultado para actuar en los procesos electorales y en la política peruana (Registro de organizaciones políticas resolución Nº 226 -2013-rop/JNE lima, 11 de diciembre de 2013).

Nuestra institución se propone integrar a todos los sectores de la sociedad peruana, que estén dispuestos a asumir el reto de recuperar el poder soberano del pueblo para decidir, legislar y gobernar la nación. Nuestro partido, es consciente que estamos frente a un fracaso estructural del Estado Republicano neoliberal; de falsa democracia (para unos cuantos y dictadura para la mayoría) y plagado de corrupción en todas las instituciones públicas, que genera inmensas brechas sociales entre ricos y pobres, predominio absoluto de falta de justicia y un clima de fragilidad democrática, que genera a su vez una situación de violencia política y social permanente.

En esas condiciones proponemos construir desde el pueblo organizado, verdadero dueño del poder y por tanto, tiene el rol fundamental del ejercicio de la soberanía del país y en la conducción de los destinos del Perú. Es así que aportamos a la política nacional el concepto PODER CIUDADANO, que será el ente que fiscalizará desde la ciudadanía a los otros poderes, como el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, complementado así, la cuarta pata de la mesa de democrática. Para ello, es necesario incorporar en la Constitución y las leyes, los principios de la democracia directa en políticas de Estado que le permitan al pueblo promover y aprobar las leyes, dispositivos y demás elementos normativos mediante referéndum; cabildos, otros mecanismos de participación ciudadana y que sean vinculantes. La Democracia Directa requiere de mecanismos de participación entendidos como participación en la toma de decisiones y no solo en la consulta; pero para que ello funcione se requiere que la población, se transforme en ciudadanos, es decir, personas plenas de derechos y conscientes de sus responsabilidades. La articulación de la Democracia Representativa, con la democracia Directa, es lo que denominamos democracia Total, que es democracia para todos y no solo para unos cuantos.

  1. NUESTRA MIRADA SOBRE EL PERÚ

El Perú es una de las cinco matrices civilizatorias mundiales y la única en el hemisferio sur, por ello un país único y especial en América y el Mundo; por las inmensas riquezas que posee en el mar, costa, sierra y selva; su riquísima potencialidad histórico-cultural; por ello, no depende exclusivamente de la “inversión extranjera”; sino que el Perú tiene la riqueza de sus recursos naturales, necesarios para promover su desarrollo; lo que nos falta es una “verdadera clase política dirigente”. Los peruanos somos una población trabajadora, creativa, resistente, que a contracorriente de las equivocadas políticas de restricción de la informalidad; han usado la “informalidad” para promover el desarrollo económico nacional, creando industria, y comercio en diversas áreas de la economía (de hecho a junio del 2018, la informalidad creció 5,1% y alcanza al 73% de la fuerza laboral. En tanto, se destruye empleo formal).

En Democracia Directa creemos que, es posible construir un País con futuro, con oportunidades para todos; es posible alcanzar esta transformación del país por la vía democrática, por lo que rechazamos categóricamente el camino de la violencia política para conquistar el poder. Pero, esa transformación radical (revolución democrática) tiene que empezar por aprobar e implementar una NUEVA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL PERÚ; que sustente un nuevo Sistema Republicano de Democracia Total, que incorpora la Democracia Directa, como sistema complementario de toma de decisiones sobre el destino del Perú y un nuevo modelo de economía nacional, diversificada, con alto valor agregado, con alta productividad y gran generadora de empleo; acabando con la exclusión y la pobreza.

Jorge Basadre afirma que en el Perú existen dos realidades a las que denomina el Perú oficial sobre el cual se hacen y aplican las leyes y el Perú profundo, caracterizado por una ausencia casi total de Estado; dejando en el olvido a millones de peruanos, que viven sumidos en la pobreza, la ignorancia, sin vivienda y sin los servicios básicos elementales; este es otro de los retos a enfrentar con la Nueva Constitución.

El Perú, en la década del gobierno militar de Velasco Alvarado, inicia un despegue de desarrollo industrial, apoyado en la corriente “desarrollo por sustitución de importaciones” política de la CEPAL para américa Latina (década del 70); desarrolla la industria siderúrgica (producción de 7 variedades de acero); y a partir de allí, desarrolla una industria metalmecánica, carrocerías y ensamble de carros, línea blanca, calzado, etc. Sin embargo, la producción industrial nacional, va contra-corriente a la venta de productos terminados importados y sube el precio de las materias primas nacionales; por tanto, los países más avanzados industrialmente como EEUU y Europa, se han esforzado para boicotear el progreso industrial del Perú; evitan la competencia, liquidando la industria y regresándonos a la importación de materias primas, sin ningún proceso de transformación.

La caída de la industria y la agricultura, significa una caída dramática del empleo y por tanto la capacidad adquisitiva de las familias. Empieza a crecer un ejército de desocupados, que con el despido masivo de trabajadores del sector público (por gobierno Fujimorista) y el ingreso de cerca de 1 millón de venezolanos, configura una brecha de subempleo y desempleo que abarca a más de la mitad de la población. Esto es el “caldo de cultivo” de una espiral de violencia social y crimen organizado que azota el país.

Las consecuencias de que la Constitución le confiera al Estado un “rol subsidiario” en materia económica, orienta el interés y voracidad de las grandes corporaciones, hacia aquellos sectores, donde se hace “plata fácil”; como la explotación minera y exportación de “concentrados de minerales”; en detrimento de sectores estratégicos de la economía nacional, como el abandono del mar y del agro peruanos (garantía de soberanía alimentaria para los peruanos).

El concepto del Estado neoliberal, el estado mínimo, pequeño; convierten a todos los peruanos en contribuyentes obligados, pero la responsabilidad del Estado de brindar servicios públicos de calidad, es oferta limitada solo a sectores extremadamente pobres; mientras que el resto de contribuyentes, deben pagar de su bolsillo, la atención de salud, su educación, su seguridad y otros servicios. De allí se deriva, el abandono de la Educación y la salud y la seguridad, que aparecen en los últimos niveles de toda américa latina.

Otro reto a asumir, es el fracaso estrepitoso y descrédito de la política; donde el sistema republicano se tambalea ante la pérdida de la “independencia de poderes”; donde un sector económicamente poderoso, se apropia para sí todo el poder político, para defender sus intereses; configurando una democracia formal, pero una dictadura real, que excluye a las grandes mayoría y hace más grandes las brechas sociales, con el mantenimiento de niveles intolerables de pobreza, por encima del 40% de toda la población.

Un fracasado sistema de partidos políticos, desprestigiados y plagados de oportunismo; han permitido que, a través de mecanismos perversos como el “voto preferencial y la inmunidad parlamentaria”, han llevado al Congreso y Gobierno, a verdaderos gánsteres de la política; convirtiendo a los partidos en meras maquinarias electorales, pero sin ninguna incidencia en los gobiernos que ganan.

Dentro de este orden de cosas, lo que menos le interesa a los peruanos es una discusión ideológica de izquierda y derecha; la gente demanda soluciones concretas a los problemas expuestos y ello significa poner en la agenda política; atender las urgentes reformas del Estado, del modelo económico y del reconocimiento y reivindicación de derechos; es decir la agenda política demanda una  Política del Perú, que equivale a una NUEVA CONSTITUCIÓN; que requiere a su vez de un gran ACUERDO NACIONAL entre todos los peruanos.

 

Para ello insistimos que, nada se puede esperar en materia de cambio, desde las clases sociales que siempre han dirigido el país; el verdadero poder de transformación del Perú, es la población, donde sus ciudadanos – el pueblo consciente y organizado- constituye la fuerza democrática y tiene el PODER, para definir y conducir los destinos del país, a través de la práctica de la DEMOCRACIA TOTAL, que articula la democracia representativa, con la Democracia Directa.

 

III.- SON PRINCIPIOS BÁSICOS DE ORGANIZACIÓN POLÍTICA DEMOCRACIA DIRECTA

  1. De Respeto a la Vida, la Ecología y el Medio Ambiente, La vida humana y el resto de la biodiversidad del planeta merece respeto y obliga a su preservación y desarrollo, considerando que se trata de una necesidad racional y fundamental de preservación de nuestra propia existencia. Por tanto, el partido considera preciso proteger la existencia individual y colectiva de los seres humanos y propiciar su desarrollo, en general en cualquier parte del universo, y en particular en el territorio y espacio peruanos. Este principio nos compromete y obliga a realizar todos los esfuerzos posibles para generar las condiciones materiales, políticas, espirituales, ambientales, libres de contaminación, especialmente al agua, aire y suelo; a la salud; a la alimentación suficiente y balanceada, y a la seguridad que propicien la más alta calidad de vida posible.
  1. Del Trabajo como Factor de Desarrollo Humano, el trabajo, conducente a la producción de bienes y servicios, debe ser promovido como responsabilidad ineludible del Estado, generado y ejecutado bajo las condiciones más adecuadas que le den el carácter de factor fundamental para el desarrollo humano, con dignidad y compensación justa respecto a la cantidad y calidad del mismo; que permita el sostenimiento y desarrollo del trabajador y su familia; y que reditúe la inversión realizada en la formación y calificación de éste. Esto implica, también, eliminar toda forma de explotación y de segregación del trabajador, por razones de raza, género, clase social, credo o condición física o intelectual; y eliminar toda forma de trabajo infantil.
  1. De la Democracia Directa, el pueblo como conjunto de ciudadanos es el ente natural, supremo y soberano para dirigir y administrar directamente los destinos de la sociedad que constituye, en todos sus aspectos, principalmente de aquellos del más alto nivel de relevancia y/o trascendencia. Esto implica reconocer y promover toda forma de acción y pensamiento de la ciudadanía conducente a participar y decidir en la vida pública y los asuntos de Estado. Reconoce y declara asimismo, la supremacía y soberanía del pueblo para decidir y legislar directamente sobre esos asuntos en las dimensiones, nacional, regional o local, obligando a autoridades y funcionarios del Estado, y demás ciudadanos a observar y cumplir dichos mandatos, emanados de la voluntad popular. Esta soberanía está sobre todos los demás poderes del Estado: Legislativo, Ejecutivo, Judicial, y sobre todas las instituciones: Ministerio Público, Sistema Electoral, Fuerzas Policiales, Fuerzas Armadas, etc. En consecuencia se declara a la democracia representativa como subsidiaria. Esto es que allí donde no sea racional o no justifique el esfuerzo, los representantes, llámese, Presidente, congreso u otro poder del Estado, pueden intervenir y actuar conforme al mandato e interés popular.
  1. De la Integridad Nacional, El Perú es un país soberano, con unidad territorial y una colectividad integral, emanada de la nacionalidad por nacimiento o adquirida, que refleja una estructura de pluralidad de patrones culturales de todas las formas de comunidad humana, mestizaje, quechuas, aymaras, amazónicas, mochicas y otros pueblos originarios, ubicadas dentro del territorio nacional. Este principio reconoce la necesidad de construir una gran nación peruana, como producto de la amalgama de esas comunidades en sus aspectos demográficos, lingüísticos, ideológicos, tecnológicos, productivos, artísticos.
  1. De la Protección a la Propiedad Nacional, Toda forma de propiedad adquirida o generada legalmente por los ciudadanos peruanos, en forma individual o colectiva debe ser garantizada porque funda el vínculo real de adhesión ciudadana a la nación, porque materializa la identidad nacional, y porque genera un sentimiento concreto de patriotismo. Frente a la propiedad que los extranjeros puedan adquirir en el territorio nacional la de los nacionales debe ser defendida y priorizada por cuanto sólo éstos constituyen la base natural de la defensa y preservación de la nación, de su integridad y desarrollo, mientras que los extranjeros sólo procuran riqueza para sí. Este principio implica también proteger a la pequeña propiedad y la propiedad comunitaria frente a la gran propiedad.
  1. La Economía de Equilibrio Social, El sistema económico debe fomentar la producción, intercambio y consumo de los bienes que satisfagan las necesidades de la sociedad humana considerando a la persona como el fin supremo, de tal manera que todo cuanto se haga esté directamente asociado al bienestar, calidad de vida, seguridad y protección la persona, incluyendo la protección y saneamiento de su ecosistema y el marco ambiental en que se ubica territorialmente. La persona debe participar en el proceso productivo, contribuir a generar riqueza y ser parte y destino del proceso de distribución de la misma, alcanzar sus beneficios y tener acceso a ser propietario de esa riqueza generada. El sistema económico debe ser de tal manera que sostenga el equilibrio dinámico del ciclo económico y armonice las relaciones con racionalidad, inteligencia y criterio para el uso de los recursos naturales, la generación de las actividades industriales, la preservación del medio ambiente, el trabajo de la persona y su compensación, la conducción del mercado, el respeto y protección de las comunidades y pueblos, etc. Esto implica que de planificarse el crecimiento y desarrollo equilibrado de la economía, en función del desarrollo individual y colectivo; humano, social y nacional. Priorizando el volumen de producción y la intensificación tecnológica de los sectores productivos agrícola, pecuario, pesquero, industrial ligero y pesado, en ese orden. La explotación minera no debe afectar al equilibrio ecológico, ni a la propiedad comunal; ni generar enclaves que afecten la soberanía nacional, ni originar desequilibrios distributivos de los ingresos. El progreso y desarrollo de los sectores productivos deben garantizar el progreso de las actividades comercial y de servicios.
  1. De la Regionalización, El proceso de regionalización debe consolidarse, entendiendo que las regiones son niveles del Estado que sobrepasan los marcos territoriales departamentales, con todas las funciones del mismo; es decir, las regiones cuentan con poder político efectivo y son consecuencias directas del proceso de descentralización efectiva, promoviendo polos de desarrollo alternativos a la capital.
  1. De La Educación y la Tecnología para el Desarrollo Integral, La educación debe ser universal, gratuita, científica, humanista e integral, por el trabajo y para el trabajo, pues, para provecho individual y social. Nadie debe quedar sin una educación científica que al mismo tiempo fortalezca su identidad nacional, amor y compromiso con la patria peruana. La falta o limitación de recursos económicos del individuo no debe ser obstáculo para obtener la educación a que tiene derecho. La educación tiene como finalidad integrar a los educandos, de manera eficiente en la actividad productiva.
  1. De la Salud como Derecho Universal, pues el Estado debe garantizar la salud de las personas en sentido amplio; entendida como el completo bienestar físico, mental y social de la persona humana; incluida la medicación, como un derecho humano, no sujeto a condiciones de capacidad adquisitiva.
  1. De la Seguridad Social, organizada bajo la administración de los propios trabajadores; puesto que, por ahora, la seguridad social es fuente de liquidez y capital del Estado y de privados y hasta objeto de apropiación ilícita.
  1. De la Transparencia Pública, referida no solo a la información de las instituciones del Estado es pública en todas sus instancias y momentos, sin excepción; sino entendida, como el manejo honesto del dinero público, poniendo los recursos al servicio del público y la búsqueda permanente del bien común.

12. De la Decencia Política, en el sentido que las propuestas de políticas de Estado deben ser transparentes, sustentadas en la                    Verdad,   la Razón y la Justicia. Sancionando todo acto de corrupción o demagogia en la función pública. Convirtiendo, de esta manera,        la práctica política del Fonavismo y Democracia Directa en docencia de educación cívica.